La justicia ha llegado, tres décadas después. Duane «Keefe D» Davis, el único hombre jamás acusado por el asesinato de Tupac Shakur, fue sentenciado este martes 13 de octubre a 40 años de prisión por orquestar el crimen que conmocionó al mundo del hip-hop en 1996. La jueza Carli Kierny, del Tribunal de Distrito del Condado de Clark en Las Vegas, fue la encargada de dictar la sentencia en una audiencia cargada de emoción, con la familia de Shakur presente en la sala.
Davis, de 63 años, exlíder de los South Side Compton Crips, fue declarado culpable el pasado mes de agosto de asesinato en primer grado con uso de arma mortal. La sentencia incluye una mejora obligatoria de 20 años por haberse lucrado del crimen, lo que eleva la pena total a los 40 años que deberá cumplir antes de poder optar a la libertad condicional.
El veredicto de la jueza: «El mundo nunca olvidó a Tupac»
La jueza Kierny no tuvo piedad a la hora de dirigirse al condenado. Con la hermana de Tupac Shakur, Sekyiwa «Set» Shakur, presente en la sala, sus palabras fueron un golpe directo a la conciencia de Davis:
«No puedes quitarle un hombre a su familia, no puedes quitarle su vida, todo su futuro, y simplemente seguir adelante. Especialmente cuando ese hombre es Tupac Shakur.»
La jueza añadió que, aunque la justicia haya tardado 30 años, «el mundo nunca olvidó a Tupac». «Nos tomó 30 años, pero en este momento vas a enfrentar la justicia por lo que hiciste el 7 de septiembre de 1996», sentenció.
La familia de Tupac: «Mi hermano brillante, mi príncipe»
Antes de que se dictara la sentencia, los familiares de Tupac Shakur tuvieron la oportunidad de dirigirse al tribunal. Sekyiwa Shakur, visiblemente emocionada, recordó el impacto que la muerte de su hermano tuvo en su vida y en la de toda la familia:
«La pérdida de Tupac Shakur, por mucho tiempo, paralizó a toda mi familia emocional y mentalmente. Él es verdaderamente mi estrella brillante, mi príncipe brillante, es a quien Dios confió para cuidarme.»
Sus palabras resonaron con fuerza en una sala donde Davis, según testigos, se mostró impasible e incluso llegó a poner los ojos en blanco mientras escuchaba el testimonio de la hermana de su víctima. Cuando la jueza le preguntó si quería decir algo, Davis se limitó a responder: «No, estoy bien», y solicitó que le devolvieran pertenencias que la policía confiscó de su casa, incluyendo fotografías..
El camino hacia la condena: cómo las propias palabras de Davis lo hundieron
El caso de Tupac Shakur permaneció sin resolver durante casi tres décadas. Nadie fue acusado del asesinato del rapero, quien fue tiroteado el 7 de septiembre de 1996 mientras viajaba en el asiento del copiloto de un BMW negro conducido por Marion «Suge» Knight, fundador de Death Row Records. Un Cadillac blanco se acercó al vehículo en un semáforo cerca del Strip de Las Vegas y abrió fuego. Tupac recibió múltiples impactos de bala y murió seis días después.
El caso se reactivó en 2018, cuando Davis publicó su memoria «Compton Street Legend» y comenzó a dar entrevistas en las que admitía abiertamente su participación en el crimen. Según su propio relato, ordenó el ataque como represalia porque horas antes, Shakur y su entorno habían golpeado a su sobrino, Orlando «Baby Lane» Anderson, en el interior del casino MGM Grand. Davis afirmó haber estado en el asiento del copiloto del Cadillac y haber pasado el arma al asiento trasero, desde donde se disparó.
La fiscalía basó gran parte de su caso en esas declaraciones. El fiscal Marc DiGiacomo argumentó que Davis intentó lucrarse de un crimen que él mismo cometió, y que por ello no merecía la pena mínima: «En mi mente, merece la pena máxima posible. Está garantizado que morirá tras las rejas».

La defensa y la apelación: «Esperaron demasiado tiempo»
El abogado de Davis, Michael Sanft, anunció que apelará la condena. Su argumento principal es que la fiscalía esperó demasiado tiempo para presentar los cargos, y que la demora viola los derechos de su cliente. «Esperaron demasiado tiempo para traer este caso», declaró Sanft tras la sentencia. La defensa también sostuvo durante el juicio que las declaraciones de Davis eran esencialmente ficción, destinadas a aumentar su notoriedad y vender libros, no confesiones reales.
Davis, por su parte, ya había declarado en entrevistas previas que confiaba en salir libre gracias a la apelación. «No estoy preocupado. Voy a salir en apelación. Ya la presentamos antes de que empezara el juicio. Violaron mis derechos civiles», dijo al Hollywood Reporter.
Un caso que marcó una era
El asesinato de Tupac Shakur no solo acabó con la vida de uno de los raperos más influyentes de todos los tiempos, sino que se convirtió en un símbolo de la violencia que marcó la rivalidad entre las costas Este y Oeste del hip-hop en los años 90. La muerte de Shakur, seguida meses después por el asesinato de The Notorious B.I.G., dejó una herida abierta en la cultura hip-hop que tardó décadas en empezar a cerrarse. Puedes leer más sobre estos eventos en nuestro post sobre: Raperos que han muerto por disparos.
La sentencia de 40 años a 63 años de edad significa, en la práctica, una cadena perpetua. Davis, que ya arrastra problemas de salud, morirá en prisión. La justicia ha llegado, pero para la familia Shakur, el dolor nunca se irá del todo. Como dijo su hermana Sekyiwa: «Es mi estrella brillante, mi príncipe brillante». Y ahora, por fin, alguien paga por haberle arrebatado esa luz.
¿Crees que la sentencia de 40 años es justa después de casi 30 años de espera? ¿Crees que la apelación de Davis tendrá éxito? Déjanos tu opinión en los comentarios.













