Sean Diddy Combs consiguió una nueva victoria judicial después de que una jueza federal desestimara una demanda que incluía acusaciones de agresión sexual, tráfico sexual, uso de drogas, amenazas y grabaciones secretas.
La decisión fue emitida el 18 de septiembre de 2026 por la jueza Jennifer L. Rochon, quien concedió la petición de los abogados de Combs para cerrar el caso de Julian Sapp, un artista de Las Vegas.
¿Qué acusaba Julian Sapp a Sean Diddy Combs?
Sapp afirmó que conoció a Sean Diddy Combs en 2007, tras ser contratado para trabajar en un hotel de Las Vegas. Sapp dijo que Combs le ofreció ayudarlo con su carrera musical.
Sin embargo, sostuvo que esas reuniones profesionales terminaron convirtiéndose en encuentros sexuales que, de acuerdo con su versión, no fueron consentidos.
La demanda también incluía acusaciones de que habría sido drogado, que le quitaron su teléfono y bloquearon las salidas.
Sapp alegó que algunos encuentros fueron grabados en secreto y que recibió amenazas sobre la posible difusión de esas imágenes.
Estas afirmaciones forman parte de la demanda presentada por Sapp y no constituyen conclusiones del tribunal sobre los hechos. Combs negó las acusaciones.
El tiempo terminó siendo decisivo
El principal obstáculo fue el plazo legal.
Según el expediente, Sapp situó su último encuentro presencial con Diddy Combs alrededor de noviembre de 2012. Sin embargo, la demanda fue presentada en febrero de 2025.
Rochon concluyó que los plazos aplicables a la mayoría de las reclamaciones ya habían expirado. En particular, las reclamaciones federales relacionadas con tráfico sexual y trabajo forzado quedaron fuera porque el período legal de diez años había terminado aproximadamente en noviembre de 2022.
Sapp argumentó que las supuestas amenazas y la influencia de Combs le habían impedido actuar antes. La jueza consideró insuficiente la diligencia mostrada durante esos años.
¿Qué reclamaciones fueron desestimadas?
El fallo dejó fuera acusaciones relacionadas con tráfico sexual, trabajo forzado, agresión sexual, agresión física, privación ilegal de libertad, daño emocional, invasión de privacidad, incumplimiento de contrato y enriquecimiento injusto.
También fue rechazada una reclamación basada en una ley de privacidad de California.
Sin embargo, una reclamación basada en la ley de Nueva York sobre violencia motivada por género fue desestimada sin perjuicio. Esto deja abierta la posibilidad de que Sapp intente llevar esa parte del caso ante un tribunal estatal.
Otro frente legal sigue abierto
La situación penal de Sean Diddy Combs tampoco cambia con esta decisión. El fallo civil no modifica su condena federal ni las obligaciones impuestas por el tribunal.
Durante su juicio de 2025, un jurado lo absolvió de conspiración de crimen organizado y de dos cargos de tráfico sexual. Sin embargo, fue declarado culpable de dos cargos relacionados con el transporte de personas entre estados para ejercer la prostitución.
Posteriormente, el juez Arun Subramanian le impuso una sentencia de 50 meses de prisión, una multa de 500.000 dólares y cinco años de libertad supervisada. Su fecha proyectada de liberación figura para febrero de 2028.
Una victoria, pero no el final
El fallo representa otro resultado favorable para Sean Diddy Combs en el frente civil, pero hay una diferencia fundamental: la jueza no declaró falsas las acusaciones de Sapp.
La mayoría de las reclamaciones fueron desestimadas porque el tribunal determinó que habían sido presentadas fuera de los plazos legales correspondientes.
Por ahora, el caso federal quedó cerrado en Nueva York. Sin embargo, una de las reclamaciones podría continuar en un tribunal estatal, por lo que la batalla legal de Sean Diddy Combs todavía podría tener nuevos capítulos, especialmente mientras otras demandas civiles continúan en distintas etapas.
El caso vuelve a demostrar cómo los plazos procesales pueden definir el destino de una demanda, incluso ante acusaciones de gravedad pública.
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