El mundo de las batallas de gallos en el panorama peruano e internacional ha sido testigo del cierre de una de las grietas más comentadas de la escena. Tras un largo periodo de tensión que se extendió por tres años, los destacados freestylers peruanos Nekroos y Jaze han hecho las paces oficialmente. La noticia del reencuentro y la reconciliación entre ambos referentes salió a la luz gracias a una reciente entrevista realizada al también competidor Almendrades, quien reveló detalles exclusivos del histórico momento vivido tras bambalinas en la última cita internacional.

El esperado reencuentro en el backstage de la internacional
La relación entre Nekroos y Jaze había permanecido bajo la lupa de los fanáticos y la prensa especializada desde aquella mítica batalla que marcó un antes y un después en el circuito nacional. Al ser cuestionado sobre si Nekroos había actuado de forma correcta en dicho enfrentamiento del pasado, Almendrades sorprendió a todos al desviar el foco hacia el presente y soltar la exclusiva:
“Uh… empezamos con las preguntas fuertes jajaj. Para que sepas que recién, luego de como 3 años, la primera vez que se hablaron y reconciliaron fue en esta internacional, donde estuvimos todos.”
De acuerdo con las declaraciones, el evento de carácter internacional sirvió como el escenario neutral idóneo para que ambos exponentes dejaran de lado las diferencias líricas y personales que arrastraban desde hacía varias temporadas, logrando conversar de manera madura frente al resto de sus compañeros del circuito.

El fin de una de las mayores rivalidades del rap peruano
Este acercamiento pone fin a tres años de absoluto silencio y distanciamiento entre dos de las figuras más importantes que ha exportado el rap peruano al mundo. Mientras Jaze se ha enfocado con fuerza en su carrera musical y formatos internacionales específicos, Nekroos se mantiene como uno de los máximos estandartes de la plaza y el estilo agresivo en el país.
Para la comunidad del freestyle, ver a estos dos titanes limar asperezas representa un momento de mucha madurez dentro de la industria. El fin de esta rivalidad no solo calma las aguas entre los fanáticos de ambos bandos, sino que abre la puerta a que el panorama peruano se muestre mucho más unido y consolidado de cara a los próximos desafíos internacionales por equipos e individuales de este año.





