Trueno sigue teniendo un vínculo especial con el freestyle, incluso mientras atraviesa una etapa centrada en sus conciertos y en la gira de Turr4zo. En una entrevista publicada este 27 de septiembre por LOS40 Urban, el artista argentino explicó qué cambia cuando pasa de un escenario preparado a una batalla y por qué, pese a la seguridad que ofrece tocar sus propias canciones, continúa buscando la adrenalina de improvisar frente al público.
La diferencia, para Trueno, está principalmente en una palabra: incertidumbre. Un concierto tiene una estructura conocida. Las canciones están preparadas, el artista sabe qué va a interpretar y el público llega esperando escuchar esos temas. En el freestyle ocurre exactamente lo contrario.
“El freestyle es algo incomparable”
Cuando le preguntaron por la respuesta inmediata del público y por si todavía buscaba esa sensación en sus conciertos, Trueno marcó una diferencia clara entre ambas experiencias.
En una batalla, explicó, no existe ninguna garantía. El resultado depende del momento, de cómo se encuentre el MC ese día y de su capacidad para responder a lo que sucede sobre el escenario. Puedes terminar una competición satisfecho o marcharte a casa con otra sensación completamente distinta.
En un concierto, en cambio, existe una mayor seguridad. El público está allí para escuchar unas canciones que conoce y el artista sabe exactamente qué va a interpretar.
Pero esa seguridad no significa que Trueno haya dejado atrás la improvisación. Todo lo contrario.
“Me gusta sentir esa adrenalina de tener que improvisar todo el tiempo”, explicó el argentino, que continúa incluyendo momentos de freestyle en sus shows e invitando a otros artistas para compartir esas partes del espectáculo.
Y ahí aparece una de las frases más contundentes de la entrevista: “el freestyle es algo incomparable”.
La improvisación sigue formando parte de sus conciertos
Aunque su carrera actual está mucho más enfocada en la música grabada y en los grandes escenarios, Trueno no parece dispuesto a separar completamente su etapa como freestyler de su faceta como artista.
La improvisación le permite recuperar precisamente aquello que no puede controlar cuando compite. No saber exactamente qué va a ocurrir, reaccionar en tiempo real y construir algo delante del público mantiene una tensión diferente.
Por eso también acostumbra a invitar a colegas durante sus conciertos. No se trata únicamente de añadir un momento diferente al espectáculo, sino de conservar una práctica que sigue disfrutando.
La diferencia es que ahora puede alternar esa incertidumbre con canciones que conoce perfectamente. El propio Trueno reconoce que tocar temas aprendidos, escuchar al público cantarlos y provocar que la gente salte también tiene un atractivo propio. Son experiencias distintas, no necesariamente enfrentadas.
Trueno prepara un show más rapero
Esta relación con sus raíces también aparece en la preparación de su nueva gira.
El argentino contó que el espectáculo de Turr4zo recuperará canciones antiguas que llevaba años sin interpretar, incluyendo temas de Atrevido. Según explicó, será uno de sus shows con mayor presencia de rap y tendrá una escenografía más trabajada y un concepto más definido.
La decisión tiene sentido dentro de la etapa actual de Trueno. Después de varios años de evolución musical, volver a canciones de sus primeros discos permite conectar su presente con aquella etapa en la que las batallas y el freestyle tuvieron un peso fundamental en su crecimiento artístico.
Y ese recorrido es precisamente parte de lo que hace interesante su relación con la improvisación. Trueno no habla del freestyle como algo que simplemente quedó atrás cuando empezó a publicar discos. Sigue utilizándolo como una herramienta dentro de sus conciertos y como una forma de mantener vivo ese entrenamiento.
De las batallas a los grandes escenarios
La evolución de Trueno es especialmente llamativa porque su nombre quedó asociado a una de las batallas más recordadas de FMS Argentina: su enfrentamiento contra Wos.
Aquel duelo de 2018 continúa siendo una referencia para la comunidad y recientemente volvió a estar en conversación después de que Asier Fernández comparara sus cifras con las de una batalla de FMS México.
Ahora Trueno se encuentra en un punto completamente diferente de su carrera. Tiene cuatro álbumes publicados, grandes giras internacionales y escenarios cada vez más importantes. Sin embargo, su propia explicación deja claro que hay algo de aquella etapa que no quiere perder.
El concierto puede ofrecer control, canciones conocidas y una conexión directa con miles de personas. El freestyle, en cambio, obliga a reaccionar, arriesgarse y aceptar que cualquier cosa puede ocurrir.
Y precisamente esa falta de garantías es lo que, para Trueno, hace que improvisar siga teniendo una sensación que ninguna canción ensayada puede reemplazar.














