Desde hace un tiempo he pensado en una pregunta que un amigo me hizo mientras veíamos a Stuart batallar en Venezuela: ¿el freestyle actual es mejor que el de antaño? En ese momento solo quería seguir disfrutando del evento, pero desde hace días esa pregunta ha estado en mi mente, y es que resulta extraño, incluso mágico, ver cómo ha evolucionado esta competición.
Hace mucho tiempo, cuando se popularizó Red Bull Batalla de Gallos, la competición no se trataba tanto de las skills, sino del punchline. Entre 2005 y 2009, parecía que quien tuviera el mejor ingenio para construir un remate tendría muchas posibilidades de convertirse en el ganador de las batallas. Era un freestyle mucho más directo, donde una buena respuesta podía cambiar completamente el rumbo de un enfrentamiento.
Freestyle viejo
No me malinterpreten. Sí había freestylers que comenzaban a dar destellos de lo que sería el futuro. Chester MC, en España, ya era considerado diferente por su estilo, aunque para aquella época no siempre era tan apreciado. Skone y otros MCs con grandes remates comenzaron a hacerse populares por sus chistes, sus respuestas y esa capacidad de ridiculizar a su oponente en cuestión de segundos.
Poco a poco, todo evolucionaría. Los campeones ya no serían únicamente Piezas, J and J, Noult o Rayden, porque la competición empezaría a exigir mucho más. Pero esto lleva a una pregunta interesante: ¿el freestyle de antes era simple o sencillo? Todo depende de a quién le preguntes, porque para aquella época improvisar con tanta gracia como Brock, a quien incluso se acusaba de escribir sus rimas por ser demasiado bueno, demostraba que algunos simplemente estaban a otro nivel.
También estaba MC Klopedia, quien combinaba técnica, punchline, métricas y estructuras, pero terminaría perdiendo de manera polémica aquella Red Bull Internacional 2009 ante Noult. Y es que, más allá del freestyle en sí, la competición nunca ha dejado de estar acompañada de polémicas y decisiones discutibles, aunque nada de eso logró quitarle importancia a una época que terminaría inspirando a muchos de los freestylers y raperos que conocemos actualmente.

Freestyle actual
Blon mencionó en una ocasión que algunos de sus ídolos eran Joanarman, Piezas y J and J, y esto se relaciona perfectamente con su estilo. Todos representan una época donde el punchline natural tenía un peso enorme: un buen remate, una respuesta inesperada o la capacidad de ridiculizar a tu oponente podían ser suficientes para hacer explotar una batalla, esto resulta muy interesante para los seguidores del freestyle actual.
Pero estos freestylers de antes no representan la falta de técnica. Representan la técnica vista desde otro punto de vista. Actualmente hay muchos MCs que dejan en segundo plano el remate para darle mayor importancia a sus estructuras, métricas, ritmos, cambios de patrón y puesta en escena.
Y eso no es algo malo. De hecho, es una de las cosas más interesantes del freestyle actual. La competición se llenó de criterios y reglas para hacerla más completa, no para involucionar. El nivel aumentó y los MCs tuvieron que adaptarse. Skone, Dtoke y Stigma son algunos ejemplos de competidores que lograron mantenerse relevantes a pesar de los cambios y las nuevas exigencias del freestyle actual.
Hoy hay quienes viven de viejas glorias en YouTube, mientras otros decidieron llevar su carrera hacia la música. Pero que un MC ya no esté en lo más alto no significa que haya sido olvidado. Todos dejaron algo: una rima, una batalla, una generación o simplemente una inspiración para alguien que comenzó a improvisar después de verlos.
¿FMS o Red Bull?
Dentro de la comunidad del freestyle actual existe un debate constante sobre cuál competición es mejor o cuál aporta más al mundo del freestyle. Red Bull Batalla de los Gallos siempre tendrá un lugar especial porque fue una de las competiciones que ayudó a llevar el freestyle a otro nivel. Para muchos freestylers, ganar la Red Bull Internacional sigue siendo uno de los mayores objetivos posibles, algo parecido a levantar una Copa del Mundo dentro de esta cultura.
Pero volvamos a la pregunta inicial: ¿es el freestyle actual mejor que el antiguo? Para mí, sí. El freestyle actual es mucho más técnico, complicado y complejo. Los MCs han llevado la improvisación a lugares que probablemente aquellos primeros competidores ni siquiera imaginaban, y eso es algo bueno: significa que hemos evolucionado.
Sin embargo, también entiendo perfectamente a quienes prefieren aquellas batallas más simples. Dos MCs frente a frente, un bombo, una caja, un ataque y una respuesta. Algo más crudo, más directo y sin tantas estructuras. Por eso creo que no tiene sentido intentar borrar una época para defender la otra.
«El freestyle de antes construyó el camino y el freestyle actual decidió hasta dónde podía llegar.»
Quizás esa sea la verdadera respuesta. No importa si prefieres el punchline de Noult, la vieja escuela de Joanarman o la complejidad de los MCs actuales. Mientras sigan sonando el bombo y la caja, la historia del freestyle todavía se está escribiendo.





