La intensa batalla legal entre Nicki Minaj y su exasistente de gira, Brandon Garrett, ha alcanzado un nuevo punto de máxima fricción en los tribunales estadounidenses. La estrella del rap se ha opuesto formalmente a la solicitud de la parte demandante para entregar una serie de mensajes de texto privados en el marco del juicio civil que enfrenta. Garrett la acusa de haber ejercido violencia física e intimidación en su contra tras bambalinas durante una parada de su exitosa gira mundial Pink Friday 2 Tour.
El conflicto judicial, originado por un incidente que supuestamente tuvo lugar en 2024, se encuentra actualmente en una compleja fase de intercambio de pruebas (discovery process). En este escenario, ambas partes han cruzado duros argumentos legales sobre la privacidad de las comunicaciones, el alcance de los requerimientos de información y la autenticidad de los hechos denunciados.
La disputa por los textos: Entre la privacidad y la inexistencia de pruebas
Según los documentos judiciales recientemente revisados por medios especializados, Brandon Garrett exige acceso a todas las conversaciones escritas que Nicki Minaj haya mantenido con terceros respecto a su contratación entre enero y abril de 2024. Asimismo, el demandante solicita cualquier mensaje de texto donde la artista o su entorno discutan la presunta agresión física ocurrida tras bastidores en la ciudad de Detroit.
Ante este requerimiento, la defensa legal de la intérprete de «Super Freaky Girl» interpuso objeciones formales argumentando que las solicitudes son desmedidas y violan su privacidad. Sin embargo, el punto central de su postura es tajante: Nicki Minaj sostiene que no existen mensajes sobre dicho incidente porque la agresión jamás ocurrió.
- El detonante en Detroit: La demanda civil tiene su origen en un altercado ocurrido el 21 de abril de 2024 en el Little Caesars Arena de Detroit. Garrett, quien ejercía funciones de gestor logístico diario (day-to-day manager), afirma que la rapera montó en cólera al enterarse de que él le había pedido a otro miembro del equipo que recogiera sus medicamentos recetados.
- Las graves acusaciones del exempleado: En su escrito inicial, Garrett sostiene que Minaj lo amenazó directamente diciéndole «eres un hombre muerto caminando». Acto seguido, la rapera supuestamente lo golpeó en el rostro con la fuerza suficiente para derribarle el sombrero, para luego impactar su muñeca. El demandante asegura que debió encerrarse en un baño por temor a su integridad física.
Retrasos en el proceso y falta de cargos criminales
El enfrentamiento por los mensajes de texto es solo el último capítulo de un proceso caracterizado por las tensiones procedimentales. Meses atrás, Garrett acusó a Nicki Minaj y a su firma corporativa, Pink Personality Inc., de obstruir el desarrollo del juicio al responder de forma incompleta a sus cuestionarios formales, llegando a solicitar sanciones económicas por $3,900 dólares en gastos legales. En respuesta, los abogados de la artista aseguraron haber entregado oportunamente las respuestas requeridas, calificando los reclamos de la contraparte como desactualizados e infundados.
A pesar del alto perfil mediático y de la gravedad de los señalamientos en la vía civil, el caso no ha prosperado en el ámbito penal. En enero de 2025, la Fiscalía del Condado de Wayne (Michigan) rechazó presentar cargos criminales contra la cantante citando falta de evidencia suficiente y devolviendo el expediente a la policía de Detroit para indagatorias adicionales.
Desde el inicio de la demanda, la defensa de Nicki Minaj ha calificado las pretensiones de Garrett como una maniobra «frivola, completamente falsa y motivada por fines económicos». No obstante, la negativa a ceder el control sobre sus comunicaciones privadas demuestra que la batalla judicial en la vía civil está lejos de resolverse, manteniendo a la reina del rap bajo el escrutinio de los tribunales mientras su equipo legal intenta cerrar definitivamente el caso.













