Blueface volvió a vivir una situación de tensión durante una transmisión en vivo en Kick. El rapero estadounidense fue víctima de un nuevo supuesto swatting mientras hacía un live junto a Nevaeh Akira y su pequeño hijo, en un episodio ocurrido durante el fin de semana que terminó con la llegada de agentes de policía a su vivienda. El incidente fue reportado este domingo 20 de septiembre y sería el cuarto episodio similar que enfrenta el artista desde julio.
El momento quedó registrado en video y rápidamente comenzó a circular en redes sociales. En las imágenes se puede ver a Nevaeh Akira saliendo de la vivienda con el bebé en brazos mientras se acerca a los agentes para explicar que todo estaba bien. Uno de los policías incluso revisó al menor antes de que la situación terminara sin que se reportaran heridos.
¿Qué pasó con Blueface durante el live?
El episodio ocurrió mientras Blueface transmitía en directo junto a Nevaeh. En medio del stream, la policía llegó hasta el lugar después de recibir una llamada de emergencia que, según los reportes disponibles, habría sido falsa.
El término swatting se utiliza para describir este tipo de bromas o ataques en los que alguien realiza una denuncia falsa ante la policía con la intención de provocar un despliegue de agentes en la ubicación de otra persona. En el caso de streamers y creadores de contenido, el fenómeno se ha convertido en un problema recurrente porque los agresores pueden obtener la dirección del afectado a través de información pública o filtrada.
Esta vez, la situación involucró directamente a Nevaeh y al hijo que ambos tienen en común.
El video publicado en Instagram muestra a Akira saliendo de la casa con el bebé y hablando con los oficiales. Después de comprobar que no existía una emergencia, la situación aparentemente quedó controlada.
Es el cuarto swatting que enfrenta Blueface desde julio
Lo ocurrido este fin de semana no sería un hecho aislado.
De acuerdo con los reportes publicados este domingo, Blueface ya habría sufrido cuatro respuestas policiales relacionadas con supuestos swattings desde julio. En cada caso, las autoridades fueron movilizadas después de recibir reportes de emergencias que terminaron sin encontrar la situación descrita en las llamadas.
El primero de los episodios recientes ocurrió el 21 de julio, cuando los agentes acudieron a la vivienda de Blueface en Canyon Country después de que alguien reportara un supuesto tiroteo. Las autoridades llegaron al lugar y posteriormente determinaron que se trataba de una falsa emergencia.
La situación volvió a repetirse el 23 de agosto, cuando la policía llegó hasta el restaurante King of Crabs, en Santa Clarita Valley. En aquella ocasión, Blueface fue detenido momentáneamente a punta de pistola mientras los agentes revisaban el establecimiento. Nevaeh y su recién nacido también estuvieron involucrados en el operativo.
Semanas después, otro episodio ocurrió en Miami mientras Blueface realizaba una transmisión en directo. En esa ocasión, varios agentes llegaron con las armas desenfundadas y retiraron al rapero y a otras personas del lugar.
Ahora, el nuevo incidente vuelve a poner el foco sobre el riesgo que supone hacer transmisiones en directo desde ubicaciones fácilmente identificables.
Blueface ya había hablado sobre los swattings
Después de uno de los episodios anteriores, el propio rapero habló sobre lo que estaba ocurriendo durante sus transmisiones.
Blueface explicó que, desde su punto de vista, este tipo de situaciones se ha convertido en una consecuencia de transmitir constantemente desde internet.
“Comes with the game. You get swatted.” («Es parte del juego. Te dan un golpe de realidad».)
El rapero también explicó que las personas que observan los streams pueden intentar provocar alguna reacción durante la transmisión realizando llamadas falsas a la policía.
La situación, sin embargo, vuelve a ser especialmente delicada porque esta vez su hijo estaba presente.
Nevaeh y Blueface también protagonizaron momentos de tensión durante el live
El swatting no fue el único momento llamativo de la transmisión.
Antes y después de la llegada de los agentes, Blueface y Nevaeh tuvieron una conversación relacionada con su relación y con los problemas que han atravesado durante las últimas semanas.
La pareja ha tenido varios cambios públicos en su relación. Después de anunciar una separación a comienzos de septiembre, ambos volvieron a aparecer juntos recientemente y ahora parecen mantener una relación más cercana, aunque su situación continúa generando comentarios entre sus seguidores.
Durante el live también intercambiaron algunos comentarios sobre su relación y sus expectativas personales.
Más allá de esa situación, el episodio con la policía terminó sin consecuencias mayores. No se informó de personas heridas y las autoridades abandonaron el lugar después de comprobar que no existía la emergencia denunciada.
Un problema que vuelve a perseguir a los streamers
El caso de Blueface también refleja un problema que ha ido creciendo dentro del mundo de las transmisiones en vivo.
Los artistas y creadores que muestran constantemente su ubicación pueden convertirse en objetivos fáciles para quienes buscan interrumpir sus emisiones. Una llamada falsa puede provocar que decenas de agentes se desplacen hasta una vivienda o negocio sin que exista realmente una emergencia.
En el caso de Blueface, la frecuencia de estos episodios empieza a llamar todavía más la atención: cuatro incidentes reportados desde julio y varios de ellos mientras el rapero estaba transmitiendo.
Hasta ahora, las autoridades no han identificado públicamente a la persona responsable de las llamadas ni han confirmado que los diferentes episodios estén relacionados entre sí.
Por ahora, Blueface continúa con sus transmisiones y su actividad en redes, pero el nuevo episodio vuelve a dejar una pregunta sobre la mesa: ¿cuánto tiempo podrá seguir haciendo lives desde lugares donde su ubicación puede ser fácilmente identificada?









